MaAleQ

Sábado Santo
" Lo pusieron en un sepulcro nuevo"
Aquí acaba toda palabra.
El único modo de ir más allá es silenciándonos.
El sepulcro representa el tránsito entre lo antiguo y lo nuevo.
Lo conocido y lo desconocido.
La frontera entre lo que vemos y ya no podemos ver, ni tocar, ni entender...
Todo tránsito es desconcertante.
Se abre un espacio vacío.
No hay que intentar llenarlo, acallarlo, negarlo.
Está allí para ser aceptado y contemplado.
Es tiempo de espera.
Cuando el desconcierto se transforma en silencio, esta espera es confiada.
Como la de María.
El sepulcro es el vientre de la tierra donde ha sido depositado el cuerpo de Jesús.
El Sábado Santo es el tiempo de un embarazo: el segundo engendramiento de Cristo.
Toda la Creación, contenida en la corporeidad de Cristo, está llamada a Resucitar.
Con Ella, sostenemos esta espera silenciosa de Dios."
Hermanas clarisas, Resistencia-
Camino de contemplación.

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